La cadena de suministro mundial de la infraestructura de TI se enfrenta a una fuerte presión. Los ciclos de adquisición de hardware empresarial estándar se han alargado de semanas a varios meses o incluso un año. Esto se debe en gran parte a una enorme expansión de la capacidad de IA por parte de los hiperescaladores, que consumen el suministro de componentes. Además, los factores geopolíticos, las restricciones comerciales y los controles a la exportación están restringiendo aún más el acceso a componentes críticos, lo que provoca plazos de entrega más largos y volatilidad en los precios.