Una nube privada es un entorno informático dedicado exclusivamente a una sola organización, lo que le proporciona mayor control, seguridad y personalización. A diferencia de los servicios de nube pública, que comparten infraestructura entre varios usuarios, los recursos de la privada se encuentran aislados, alojados on-premise o mediante un proveedor externo. Esta configuración permite a las organizaciones cumplir con los estrictos requisitos tanto de cumplimiento de normativa como de rendimiento. La nube pública ofrece una escalabilidad rentable, pero la privada sobresale en la privacidad de los datos, el control y las configuraciones personalizadas. Las empresas a menudo eligen la nube privada para llevar a cabo cargas de trabajo confidenciales, cumplir con la normativa de protección de datos o cuando los sistemas tradicionales necesitan una infraestructura dedicada con una flexibilidad y eficiencia similares a las que proporcionaría la nube.