Investigaciones recientes ofrecen información clave sobre cómo los líderes de TI se están preparando para la siguiente fase de la IA.
A medida que la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI) pasa de la experimentación a una estrategia empresarial, se ha convertido en una prioridad crítica al mismo nivel que sistemas como ERP y CRM.
Para ofrecer valor de negocio a escala, los CIOs deben operar ahora la GenAI como una capacidad estandarizada y de nivel empresarial.
En la economía actual impulsada por los datos, la GenAI ya no es solo una tendencia, sino una capacidad estratégica al mismo nivel que los sistemas críticos del negocio.
A medida que la IA entra en producción, la brecha de preparación se hace cada vez más evidente.
Este informe Foundry MarketPulse ofrece una visión estratégica de cómo el C‑suite está impulsando la modernización de la infraestructura para obtener una ventaja competitiva.
Foundry llevó a cabo una encuesta online, patrocinada por Nutanix, a 301 CIOs y líderes senior de TI en Asia‑Pacífico, América del Norte y Europa Occidental. Los participantes trabajan en organizaciones con más de 1.000 empleados, y sus empresas han pilotado o implementado soluciones de inteligencia artificial generativa. La encuesta se realizó entre el 7 y el 23 de diciembre de 2025.
Según la encuesta de Foundry, el 84 % de los líderes de TI confía en lograr un ROI positivo dentro de los primeros 12 meses tras el despliegue.
Sin un único ejecutivo que asuma la responsabilidad del modelo operativo de extremo a extremo, las empresas tienen dificultades para aplicar estándares coherentes de resiliencia, escalabilidad, seguridad, cumplimiento y control de costes, lo que da lugar a soluciones fragmentadas y aisladas.
Las operaciones Day 2 incluyen la monitorización continua del rendimiento y la precisión de los modelos, el seguimiento de la trazabilidad de los datos y la gestión de la variabilidad de costes basada en tokens tras el despliegue. Además, las operaciones de IA empresarial requieren soporte para entornos híbridos, un gobierno coherente con gestión de riesgos integrada y costes predecibles con un ROI demostrable.