Multicloud frente a nube híbrida: ¿cuál es la diferencia?

By Harold Bell

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La llegada del cloud computing a las empresas aportó mucho más que un nuevo valor empresarial y utilidad para el usuario. Además, trajo confusión. Se creó un conjunto de términos totalmente nuevo para describir las múltiples variantes de almacenamiento y transmisión de datos virtuales. En primer lugar, aprendimos sobre las nubes privadas o los entornos de nube que se crearon únicamente para dar soporte a cargas de trabajo de una organización específica. Este tipo de infraestructura de nube privada suele crearse, aunque no siempre, utilizando recursos del propio centro de datos de la empresa on-premise. Posteriormente, alguien nos hablaba sobre nubes públicas o nubes a las que se accede y se consumen públicamente. Esto significa que todos los recursos de red, almacenamiento y procesamiento basados en hardware son propiedad y están gestionados por un proveedor externo como Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure o Google Cloud Platform (GCP). Aunque las cargas de trabajo están divididas para la seguridad de los datos, estos recursos son compartidos por los clientes de un proveedor particular de nube pública.

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Definición de nube híbrida

Ahora, con dos tipos de nubes a tener en cuenta, naturalmente necesitaríamos terminología para describir la transmisión de aplicaciones y datos entre nubes públicas y privadas. Esta arquitectura es lo que definimos como nube híbrida.  Así pues, ¿qué es una nube híbrida?  Como una especie de autopista cifrada, la nube híbrida permite a los operadores realizar una única tarea aprovechando dos recursos de nube separados. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la mayoría de los entornos de nube híbrida utilizan dos nubes privadas separadas. El factor clave que hay que recordar es que la nube híbrida combina recursos de dos nubes distintas; podrían ser dos nubes privadas, dos públicas o una mezcla de ambas. Imaginando un diagrama de Venn y asignando una nube privada on-premise al lado izquierdo y una nube privada alojada al derecho, una nube híbrida implicaría la suma de ambas partes. El espacio superpuesto del centro representa la capa encriptada.

Este terreno medio entre nubes proporciona un puente vital para la transmisión de datos. Permite a las organizaciones aprovechar las capacidades de la nube sin comprometer la productividad ni la seguridad. Algunos de los escenarios en los que se utiliza un modelo de nube híbrida son:

  • Empresas que están gestionando recursos de forma privada en entornos tanto on-premise como alojados en la nube
  • Empresas que están migrando de una solución completamente on-premise a una configuración que incorpora cierto uso de capacidad de nube pública
  • Organizaciones que están volviendo a un centro de datos privado on-premise después de estar basadas principalmente en la nube
  • Departamentos de TI que están implementando una solución de plataforma como servicio (PaaS) o infraestructura como servicio (IaaS) en la que los recursos informáticos se pueden aprovechar sin riesgo para los datos.

La infraestructura de nube híbrida proporciona una notable flexibilidad a las organizaciones. Disfrutará del acceso seguro a recursos on-premise al mismo tiempo que dispondrá de la rápida escalabilidad y elasticidad de la nube pública. Por no hablar del intercambio de datos cifrados, que permite a sectores que gestionan información hipersensible consumir servicios en la nube. Por ejemplo, entidades del sector público, despachos de abogados, instituciones de servicios financieros y proveedores de asistencia sanitaria. Las organizaciones que operan en estos sectores pueden compartir datos con partners externos, cuando es necesario, sin dejar de cumplir las directrices de cumplimiento normativo. HIPAA, ISO, PCI-DSS, CIS, NiST y SOC-2 son normativas que rigen cómo se almacenan y comparten los datos personales confidenciales.

Pero, ¿qué pasa con los entornos que utilizan infraestructuras de nube pública y privada, aunque los datos no se compartan entre ellos? ¿Cómo categorizamos este escenario?

Definición de multicloud

Un "entorno multicloud" sería la respuesta correcta. Este tipo de entornos de nube difieren de los híbridos, ya que sugieren la presencia y el uso de muchas nubes sin la interoperabilidad garantizada entre ellas. El uso de esta arquitectura emergente está aumentando, ya que proporciona acceso a varios modelos de servicio en la nube.

Un error común al comparar infraestructuras híbridas y multicloud es pensar que las dos son mutuamente excluyentes. La definición explícita de un entorno multicloud, más de una, sugiere que un modelo de nube híbrida es también un modelo multicloud. Sin embargo, lo contrario no siempre es cierto. Una configuración multicloud puede ser hibridizada, pero también puede existir sin necesidad de que haya nubes individuales comunicándose entre sí.

La razón más evidente de este enfoque compartimentado es la seguridad de los datos. A pesar de contar con funciones de cifrado de datos y otras capacidades de prevención de amenazas, los operadores de la nube siguen temiendo la más mínima exposición a los riesgos asociados a la transmisión de datos entre nubes. Sin embargo, eso no significa que no necesiten utilizar muchas nubes a la vez. A las organizaciones, tanto del sector público como del privado, se les presentan cada vez más justificaciones empresariales para gestionar las cargas de trabajo entre varios proveedores cloud. En estos casos, las nubes están ejecutando varias tareas, no comparten los datos o la potencia de cálculo para un único resultado como en el caso del entorno híbrido. Además de la seguridad, muchas empresas se atascan literalmente en un entorno multicloud, ya que no tienen una justificación comercial para compartir aplicaciones o datos entre nubes.

Entonces, ¿cuál es el factor clave del éxito si enfrentamos a la nube híbrida frente a multicloud?

Aunque me alegro de que ahora tenga usted las ideas claras en cuanto a entornos híbridos y multicloud, conocer la diferencia entre ambos es algo indispensable. La clave del éxito con ambas implementaciones consiste en poder gestionar de forma holística sus recursos como si estuvieran en un solo lugar. Gestionar recursos en su respectiva nube sin tener en cuenta los entornos adyacentes dará como resultado una pérdida de capacidad y presupuesto. Para lograr los resultados deseados, necesita una visibilidad y un conocimiento profundos de su entorno multicloud o híbrido. Por suerte para usted, Xi Beam de Nutanix proporciona las capacidades holísticas que necesita para alcanzar el éxito. Beam va más allá de las herramientas de optimización basadas en proveedores y ofrece análisis globales de cloud, gestión de costes centralizada, planificación inteligente del consumo y cumplimiento de seguridad para todo su entorno de nube. Gracias a datos de suministro fiables en todo su entorno de nube, puede identificar y eliminar recursos infrautilizados, comparar proveedores y aprovisionar las instancias óptimas para cada aplicación, lo que le ayuda a evitar la dependencia de una sola compañía.

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